La Celumanía de los más chicos: ¿moda o necesidad?



RIO GRANDE 26FEB.- El hecho de que los niños usen celulares, puede tener ventajas y desventajas, pero ¿será adecuado? La Celumanía es ¿moda o necesidad?...





Venderles a los chicos Con las campañas que realizan, pretenden llegar a ellos, mediante publicidades que logren seducirlos: como los juegos, el fútbol o personajes conocidos.


La tecnología encarnada, en este caso, en los teléfonos móviles o celulares invade sin pausa la vida cotidiana de millones de personas, y supera día a día cualquier tipo de barrera, hasta las vinculadas con la edad.

Las compañías de telefonía celular han lanzado al mercado aparatos destinados al sector “infantil”. Con diseños coloridos y funciones simplificadas, apuntaron a la seducción de los pequeños usuarios.

El hecho de que los niños los usen, puede tener ventajas y desventajas, pero ¿será adecuado? La Celumanía es ¿moda o necesidad?...

Por un lado, hay una moda creada. Hoy en día, las personas consideran que el uso de este aparatito es imprescindible en sus vidas. Junto a las llaves y la billetera, el celular siempre acompaña a aquel que sale de su casa.

Esto tiene que ver con el hecho de que todo el mundo tiene acceso a esta tecnología. Los celulares cada día son más baratos y, las opciones de pago y la compra de tiempo aire, son más viables para la gran mayoría de la gente.

Además, es un fenómeno que brinda status a aquel que lo posee. Pero, el nivel, va a depender del tipo. Cada día se suman más accesorios visuales y audibles, y, al parecer, quien no tenga los más recientes tonos, pantallas, mensajes, está fuera de moda.

Antes era uno el sonido telefónico y se identificaba de inmediato. Actualmente, son tantas las tonalidades, que no logramos reconocer si el que timbra es el nuestro. Pero en esta cuestión, hay más. Las pantallas ahora se ven ilustradas con fondos, animaciones e incluso logos.

Y, por si fueran pocas las llamadas y mensajes que recibimos a diario, contamos con la posibilidad de contratar el envío del horóscopo, la dieta del día, mensajes y recomendaciones sensuales en varios idiomas, e incluso, por si tenemos baja la autoestima, podemos contratar el envío de piropos. Hay para todos los gustos…

El afán del usuario por tener novedades en su teléfono es tan fuerte, como la competencia que hay en el mercado. A tal punto, que desde hace tiempo, el objetivo de las empresas son los niños.

Compañías como Walt Disney, que ofrece un servicio de telefonía móvil para niños de 8 a 12 años; o Brighstar Argentina que lanzó una oferta de teléfonos especialmente diseñados para chicos. Estas terminales tienen apenas cinco teclas con íconos reconocibles por cualquier chico: una es para llamar a mamá, la otra para contactarse con papá, una simple libreta de números configurables por los grandes, un botón verde para llamar y otro rojo para cortar la comunicación. Este servicio cuenta con usuarios menores de 12 años y permite bloquear la recepción de llamados de números no incluidos en el directorio. Además, ofrece un seguro en caso de que los chicos pierdan los aparatos. Por su parte, Enfora ofrece un aparato bautizado TicTalk, que es aún más simple e incluye un software educativo para chicos de 6 a 13 años. Además, la famosa fábrica de Barbies Mattel lanzó su propia terminal inspirada en la célebre muñequita rubia. Incluso Nokia, presentó un modelo especial de color rosa dominante con Hello Kitty como personaje central.

Con las campañas que realizan, pretenden llegar a ellos, mediante publicidades que logren seducirlos: como los juegos, el fútbol o personajes conocidos.

Por ejemplo Movistar, es la empresa que más se dirige a este segmento. En estos momentos, está difundiendo una promoción para conocer a Messi “Viaja a España a ver jugar a Messi”. Además, hay: “Tonos de espera” (cambia los tonos de espera por diversión); “Acompañamos tus primeros pasos con Movistar”; “High School Musical”. Así como también, cuenta con una sección que se llama Movistar Emoción, en la cual los niños pueden ganar una play station; o pueden tener en su celular: “Los mejores contenidos de Harry Potter en tu movistar”, “Garfield en tu movistar”, “La magia de Disney en tu movistar”; “Cars en tu movistar”, etc.

A diferencia, Personal y CTI, se centran en promociones para adolescentes, pero teniendo en cuenta que hoy en día, los menores de 12 años tienen acceso a la computadora. En el caso de CTI, se ofrece: “Con CTI móvil navega por Internet y a alta velocidad”; “Querés un CTI, ahora lo podes comprar on line”. Igualmente con Personal, podes obtener un aparato on line, o enviar sms y recibirlos on line. Para jugar: “Call of duty 4” (descargá, ganá y no dejes de jugar). Para estar comunicado con los padres “Tu familia personal” (elegís 3 números y hablas gratis de por vida).

Al nacer rodeados de estas tecnologías, los chicos se sienten cómodos con ella y lo ven como algo totalmente natural. El problema está, en que mientras algunos padres lo ven como una necesidad, entendiendo que los tiempos han cambiado; ya que, por un lado no tiene nada de malo, puesto que los chicos viven en un mundo tecnologizado. Por otra parte, la inseguridad que atraviesa la sociedad es cada vez peor, y el celular, es una forma de estar en constante contacto con sus hijos, de manera directa. Otros padres, se niegan, porque consideran que no es bueno para su crecimiento, debido a que genera en ellos dispersión y enviciamiento.

En este sentido, el año pasado en Tucumán, el concejal Juan Carlos Mamaní presentó un proyecto para que en las escuelas municipales se prohíba el uso de celulares y reproductores a alumnos y docentes, fundamentando que rompe con los tiempos de aprendizaje y que se utiliza para fines indebidos, como copiar.

El tema está planteado. Sí, los celulares llegaron a las manos de los más chicos.

Las ventajas son evidentes: acortar distancias. Pero también las desventajas: el aislamiento que puede llegar a generar. No obstante, esta tecnología es más una herramienta que una necesidad o una moda; el punto está en aprender a vivir con ella y, es depende de cada padre el uso que su hijo le de.