
Áreas protegidas
Las áreas protegidas son zonas que se establecen para preservar el patrimonio natural y cultural de un país.
Son zonas, en general, poco transformadas por la explotación humana que, en razón de la belleza de sus paisajes, la representatividad de sus ecosistemas, o la singularidad de su flora, fauna o de sus formaciones geomorfológicas o científicos cuya conservación requiere una atención preferencial.
La historia de las áreas protegidas en la Argentina comienza en el año 1904 cuando el perito Francisco P. Moreno dona 7.500 hectáreas al Estado para que "la Nación conservara la propiedad de algunos lugares excepcionalmente hermosos para el mejor provecho de las generaciones presentes y venideras (...) con el fin de que sean conservadas como parque público natural". Las tierras donadas por Moreno hoy forman parte del Parque Nacional Nahuel Huapi que se creó en el año 1922. En 1934, por medio de la ley 12.103, se establece la Dirección (hoy llamada Administración) de Parques Nacionales. Este organismo regula la conservación de 2.224.890 hectáreas en la Patagonia argentina. Además, los estados provinciales ejercen el control sobre otras 2.253.078 hectáreas. De esta manera, las áreas protegidas en la Patagonia suman casi cuatro millones y medio de hectáreas.