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Fauna de la Patagonia

FAUNA EN BARILOCHE
Escondida entre la espesura de los bosques, la fauna está presente en San
Carlos de Bariloche y ofrece al visitante atento la evidencia de sus
rastros.
Una de las aves emblemáticas de la Patagonia argentina es el majestuoso
cóndor. Se les puede observar cuando sobrevuelan las altas cumbres, y planea
describiendo círculos en el aire. Desde abajo, es posible reconocerlo por su
color completamente negro, a excepción de su collar blanco.
También se pueden ver huemules, pumas, pudúes, zorros y pájaros carpinteros.
Son algunos de los silenciosos habitantes del lugar.
Hacia el este, la disminución de las precipitaciones pluviales da paso a un
paisaje de cañadones y mesetas semiáridas, con neto predominio de la estepa
patagónica. Es el reino de pastos de tonos amarillos y anaranjados, típicos
del distrito más occidental y húmedo de la estepa. Allí deambulan zorros,
pumas y guanacos, junto a aves rapaces como el gavilán ceniciento y el
halconcito colorado, fauna característica de esta zona.
En los acantilados de algunas islas del Lago Nahuel Huapi, existe una
población de cormorán imperial, hecho curioso ya que se trata de una especie
preferentemente marina. Es frecuente también encontrar a la gaviota cocinera
siguiendo a las embarcaciones.
Una de las especies típicas de la fauna de la región es el huillín, mamífero
carnívoro que tiene en este parque las principales poblaciones de la
Argentina. Se trata de una nutria nativa que habita las costas de los lagos,
lagunas, ríos y arroyos. Su cuerpo alargado está cubierto por un pelaje
castaño con reflejos anaranjados o rojizos, y posee patas cortas y cola
larga.
Otra especie interesante es el tuco-tuco colonial. Este es un roedor que
vive en madrigueras subterráneas y cuya distribución natural está
restringida al Parque Nacional Nahuel Huapi.
FAUNA EN CALAFATE
El Parque Nacional Los Glaciares alberga especies propias del bosque
subantártico y de la estepa. En él destaca la presencia del cóndor, el
águila mora, el choique, el guanaco y el puma, entre otros, además de una
apreciada avifauna.
MAMÍFEROS
La información que se tiene sobre mamíferos que habitan el área es limitada,
convirtiéndose en una lista derivada de los informes de guarda-parques y
antiguos estudios que abarcan especialmente a los mamíferos medianos y
mayores, y algunos datos circunstanciales sobre algunas especies.
Además de las especies mencionadas líneas arriba, se hallan la liebre
europea, el zorro colorado y, en mucha menor medida, el zorro gris, el gato
del pajonal y el gato montés.
El Parque es un sitio con poblaciones remanentes y aparentemente aisladas de
huemul (Hippocamelus bisulcus). Una investigación efectuada recientemente
sobre este cuadrúpedo ha establecido la existencia de una población de
importancia en el valle del río Mascarello y el área oeste del Lago Viedma,
entre Laguna Viedma y Seno Moyano (Canal Viedma).
En alguna de estas instancias también podría vivir el chinchillón anaranjado
(Lagidium wolffsohni), especie muy rara y de distribución restringida.
También son comunes las especies domésticas asilvestradas: caballos y vacas,
estas últimas bastante abundantes en algunos sectores.
Una de las poblaciones mamíferas más importantes es la de los caballos, que
ascienden a unos 15 mil ejemplares sólo en el área de la población de
huemules del Valle Mascarello. Esta situación ha planteado una problemática
a los entendidos, quienes afirman, que si se ejerce una acción de control
que elimine repentinamente a los caballos, podría provocar un aumento de la
depredación del puma sobre los huemules.
AVES
La información registrada sobre avifauna del Parque es reciente, en su
mayoría posterior a 1980, y bastante completa. Hasta el momento han sido
registradas en el parque alrededor de 100 especies.
En esta importantísima diversidad existente se encuentran algunas especies
consideradas de valor especial de conservación, como el choique o ñandú
petiso (Pterocnemia pennata), el cóndor (Vultur gryphus), el pato de los
torrentes (Merganetta armata), el carancho blanco (Polyborus albogularis) y
el yal austral (Melanodera melanodera).
Asimismo, son de gran importancia, por su densidad, las poblaciones del
águila escudada (Geranoaetus melanoleucus), principalmente en la zona norte
del parque, siendo de destacar la importancia de los Ríos Fitz Roy y De las
Vueltas para el pato de los torrentes, donde se observa un considerable
número de ejemplares o grupos familiares en forma permanente.
Especies de muy baja presencia en zonas tan australes han sido registradas
en algunos humedales del Parque Nacional, tal es el caso del tordo de ala
amarilla (Agelaius thilius) y la viudita pico de plata (Hymenops
percpicillata).
Estas especies han sido observadas en la zona de Bahía Túnel del Lago
Viedma, al norte del Parque Nacional, y en las lagunas de Puerto Bandera, en
territorio provincial sobre el límite del parque.
También merece destacarse la presencia y nidificación en orillas de lagos y
lagunas del Parque Nacional del ostrero overo o austral (Haematopus
leucipodus).
PECES
En los lagos y lagunas que rodean El Calafate, sobre todo el Argentino y
el Viedma, se encuentran dos especies de salmónidos introducidos: la trucha
arco iris (Onchorhynchus mikiss) y la trucha de lago (Christivomer namaycush).
Otras especies registradas son:
Puyen (Galaxias maculatus) en Lago Argentino.
Perca (Percichthys vinciguerrae) en Lago Argentino y Lago Viedma.
Además de las especies confirmadas, se puede presumir la presencia de otras
que están presentes en las cuencas cercanas:
Peladilla (Aplochiton zebra), que ha sido registrada en Lago Toro (Parque
Nacional Torres del Paine, Chile).
Peladilla (Aplochiton taeniatus), también en el Lago Toro.
Puyen (Galaxias platei), que vive en los lagos de la cordillera del Paine.
ANFIBIOS Y REPTILES
La región de Santa Cruz, en donde se halla la localidad de El Calafate,
se halla considerablemente empobrecida respecto a lo que significa la
presencia de especies anfibias y reptiles.
De 60 especies patagónicas registradas hasta hoy, existen 56 en la región
Norte y 13 en la Sur, de las cuales 9 son comunes a ambas. Es decir que hay
solo 4 especies propias de esta región.
De todas ellas, las más comunes son las lagartijas, que se hayan básicamente
en pastizales lejanos de la costa, en la zona de Punta Avellaneda.
FAUNA EN PUERTO MADRYN
Puerto Madryn es un reservorio natural para diversas especies de fauna. En
ella, y en las diversas penínsulas, caletas y puntas que se extienden por
sus costas, el viajero tiene la posibilidad de estremecerse ante la visión
de una ballena franca austral, una orca, un elefante marino, o un lobo de
uno o dos pelos.
En el área natural protegida de Península Valdés, Patrimonio Natural de la
Humanidad, a 100 kilómetros de la ciudad, el encuentro con la ballena franca
austral se convierte en un espectáculo único, y si es su día de suerte,
también se asombrará con la presencia de una orca.
Durante los distintos recorridos se encontrará también con fauna terrestre:
guanacos, choiques, maras y zorros grises en su hábitat. En caminos
inhóspitos disfrutará de la inmensidad de la estepa y podrá profundizar sus
conocimientos sobre el paisaje patagónico realizando caminatas
interpretativas a cargo de guías expertos.
BALLENA FRANCA AUSTRAL
Los golfos Nuevo y San José, que rodean a la península Valdés, son el lugar
elegido por la ballena franca austral para procrear y amamantar a su
descendencia.
Entre los meses de junio y diciembre los gigantes se adueñan del Atlántico
sur.
Es cuando las aguas intensamente azules comienzan a llenarse de manchas
negras, señal que han llegado las ballenas. Hay que prepararse para observar
un espectáculo sin igual durante un promedio de siete meses: saltos en el
océano y tiernas escenas entre madres y crías.
Anualmente, unos 600 ejemplares se dan cita aquí, aunque la población del
área de la península Valdés se estima en 1.200 animales.
La ballena franca austral (Eubalaena australis) fue declarada Monumento
Natural por Ley 23094, y su actual población, distribuida en todos los mares
del hemisferio sur de aguas templadas y subantárticas, no supera los 4 mil
individuos.
Es un cetáceo de la suborden de los mysticetos que, en vez de dientes,
presentan en la boca pliegues córneos denominados barbas o ballenas.
La mayor parte de ellas presentan surcos ventrales y una aleta dorsal, pero
la ballena franca carece de ambos. Su maxilar es largo y estrecho, y por
ello su cabeza ocupa casi un cuarto del largo total del cuerpo.
En algunas zonas de la cabeza muestra un conjunto de callosidades. Es allí
donde se aloja un importante número de crustáceos parásitos. En la parte
superior de la cabeza se encuentran dos espiráculos, análogos a nuestra
nariz.
Una de las características más sobresalientes de la ballena franca austral
es la forma en la que expulsan el aliento: al ser expulsado forma dos
chorros de aire en forman de una "V" que es visible a kilómetros de
distancia.
Su alimento está compuesto básicamente por crustáceos planctónicos.
Esta especie de ballena posee una frecuencia de parición de aproximadamente
una cría cada tres años. La gestación dura 12 meses y el ballenato es
amamantado durante dos años.
Los ballenatos al nacer miden entre 3,0 y 5,5 metros. Su peso es de
aproximadamente 3 toneladas. Durante los primeros dos meses crecen a un
ritmo de 35 milímetros por día; y como animales adultos llegarán a medir
entre 12 y 16 metros, con un peso que oscilará entre las 50 y 55 toneladas.
El inicio de su madurez se da entre los 7 y 17 años. Las hembras alcanzan a
los 13 metros de longitud su madurez sexual; entre los machos, esta es
menor.
Una de las curiosidades de la vida de estos mamíferos marinos está dada por
su alimentación. Mantienen su peso sobre la base de un alimento microscópico
que dejan entrar a través de las barbas que revisten su boca. Las ballenas
no tienen dientes sino barbas que atrapan el krill y el plancton cuando
llenan de agua su boca.
Argentina protege a la ballena franca desde 1935. En el año 1946 se afilió
al Comité Internacional Ballenero. En 1994, se efectuó en México la 46°
reunión de la CBI en la que se determinaron las pautas que rigen en la
protección del Santuario Austral.
El avistaje de ballenas
El avistaje de ballenas suele ser una experiencia inigualable. Consiste en
un paseo de una hora en una lancha que traslada al visitante hasta unos
pocos metros de estos animales.
El paseo solo es de avistaje. No está permitido tocarlas ni acercarse
demasiado a ellas. De cualquier manera, es impresionante permanecer en el
mar con estos gigantes alrededor.
La mayoría de embarcaciones que realiza esta excursión parte de la pequeña
localidad de Puerto Pirámides.
La aventura comienza en el momento que se bordea la costa en distintas
direcciones para, luego, dirigirse una o dos millas mar adentro, al
encuentro de las ballenas. Luego, la embarcación se aleja de la costa, se
paran los motores y por un momento reina un silencio interrumpido únicamente
por los sonidos de los pingüinos, las gaviotas y los gaviotines.
La navegación a lo largo de la costa también permite observar las colonias
de cormoranes y otros ejemplares de la rica avifauna costera. La primera
parada se hace por lo general en La Lobería, que se encuentra perpendicular
a Puerto Pirámides y cuenta con 2.000 ejemplares de lobos marinos de un
pelo.
Después de unos minutos y a unos metros de la costa, se arriba hasta donde
está el mamífero. La lancha se acerca y de pronto, cuando todo el grupo está
atento, algo plateado y blanco salta al lado del barco. Se escucha el fuerte
ruido de un cuerpo golpeando la superficie del mar: son las ballenas.
En ese momento se apaga el motor de la embarcación para no molestar al
mamífero. Por unos instantes solo parece existir la naturaleza.
Al alcance de la mano asoma la piel de la ballena. Y poco a poco se observa
que el largo de la ballena sobrepasa al de la lancha. Es un ser imponente.
De rato en rato emite un sonido que acompaña el soplido del viento en esta
parte del mar.
El cielo ha sido testigo de la escena. Y los acantilados le han ofrecido su
imponente sello.
Temporada de avistaje
La temporada de avistaje de ballenas en las costas de Puerto Madryn en la
provincia de Chubut se extiende, habitualmente, desde junio hasta diciembre.
Las mejores posibilidades de verlas son en setiembre y octubre.
El avistaje de la ballena franca austral es un espectáculo maravilloso que
se repite y crece año tras año. La aventura se realiza embarcando desde
Puerto Pirámides. Hay seis empresas autorizadas para hacerlo. Y estas
siguen, de manera estricta, un conjunto de normas que tienen como fin no
alterar el comportamiento de las ballenas.
Restricciones
Los excesos, tanto por parte de buzos como de sus embarcaciones, han
procurado que las autoridades de la provincia de Chubut regulen en forma
particular la navegación y el buceo en temporada de ballenas.
La decisión ha sido drástica: está prohibida esta actividad en las áreas
consideradas protegidas.
Tanto pescadores como buceadores deben contratar los servicios de operadores
o guías autorizados para realizar su actividad. Es más, la aparición de un
mamífero marino en el sitio donde se desarrolle la actividad obligará a dar
por terminada la inmersión.
El buceo desde la costa solo se autoriza en apnea (solo con el aire de los
pulmones, sin tanques de oxígeno), y a más de 100 metros de cualquiera de
las especies protegidas.
Para los buzos deportivos rige también la obligatoriedad de registrarse en
el control del Istmo Florentino Ameghino. Allí son notificados de esta
reglamentación y se firma una carta compromiso. También debe registrarse en
la Prefectura Naval con asiento en Puerto Pirámides
EL PINGÜINO MAGALLANICO
En el año 1979 la provincia de Chubut creó una reserva de 21 hectáreas en
Punta Tombo, a 181 kilómetros de Puerto Madryn, con el objeto de proteger a
los pingüinos de Magallanes (Spheniscus magellanicus).
Allí se encuentra una de las colonias de aves marinas más diversas del mundo
y la mayor colonia continental de pingüinos fuera de la Antártida. Cuenta
con más de 500 mil aves durante los meses de setiembre y abril.
Los pingüinos construyen sus nidos bajo arbustos, en cuevas y en lugares
abiertos. Las cuevas se encuentran en mayor número en las áreas cercanas a
la costa, donde el suelo es más fácil de excavar, y año tras año suelen
nidificar en los mismos lugares.
Los machos son a veces más grandes y poseen picos más gruesos y largos que
las hembras. Ambos sexos defienden el nido, incuban los huevos y alimentan a
los pichones con peces y calamares.
La mayor parte de sus vidas la pasan en el mar, e incluso duermen en él. En
invierno pueden llegar hacia el norte, hasta Río de Janeiro (Brasil), en un
viaje de 3.000 kilómetros.
Son capaces de mantener una velocidad de natación de 8 kilómetros por hora y
utilizan las aletas como propulsoras y las patas como timón. En febrero
pueden verse en la playa miles de enormes juveniles en muda.
Cerca de la costa los predadores marinos como el petrel gigante y la orca
esperan para alimentarse de pingüinos jóvenes y enfermos.
ORCAS
Las orcas (Orcinus orca) son mamíferos pertenecientes a la orden de los
cetáceos. A diferencia de las ballenas, poseen dientes. En la provincia de
Chubut se las observa principalmente entre los meses de febrero y abril, y
de octubre a noviembre.
Su lugar de aparición más frecuente es en Punta Norte, Caleta Valdés y Golfo
San José, en la península Valdés.
Se caracteriza por presentar una coloración predominantemente negra, a
excepción del vientre, y una aleta dorsal notable con una mancha blanca
detrás de esta que es utilizada para su identificación.
Su longitud varía entre los 8 y 9,5 metros. Los machos pesan 9 toneladas y
las hembras alrededor de 5. Su poderosa aleta caudal le permite propulsarse
hacia adelante y mediante las aletas pectorales logran la estabilidad y
dirección que necesitan cuando se alimentan en la costa.
Gozan de una errónea reputación de voraces (se le denomina "ballenas
asesinas") debido a sus hábitos alimentarios, que incluyen no solo peces
sino también a otros mamíferos como los lobos marinos, tortugas de mar,
focas, tiburones y hasta pingüinos.
No sin esfuerzo caza y comparte con los miembros de su familia el alimento
obtenido.
ELEFANTE MARINO
La península Valdés ofrece la oportunidad de observar elefantes marinos (Mirounga
leonina) sin tener que viajar a islas remotas, pues es el único apostadero
continental de esta especie.
La especie del elefante marino del sur tiene una distribución subantártica y
su población se estima en 700 mil individuos, de los cuales 20 mil llegan
entre agosto y marzo a la península Valdés para reproducirse y mudar su
piel.
Pertenece a la familia de los fócidos, y se diferencia de otros pinípedos
por la ausencia de pabellón auricular, y porque sus miembros posteriores
están hacia atrás, y en tierra solo pueden reptar.
Los machos se diferencian de las hembras ya que tienen desarrollada la nariz
en forma de trompa o prosbócide; además llegan a medir 5 metros y a pesar
entre 3 y 4 toneladas. Las hembras en cambio apenas alcanzan los 3 metros y
pesan menos de una tonelada.
Las crías, al nacer, pesan 45 kilos y son de color negro, pero a medida que
pasan los 23 a 30 días de lactancia, se tornan grises y llegan a pesar de
250 a 300 kilos. Los elefantes son extremadamente poligínicos.
A fines de agosto llegan los primeros machos para formar los harenes. Las
hembras llegan a la costa a principios de setiembre y a los 5 días pare una
cría.
Durante el periodo de lactación la madre permanece en ayuno y consume toda
su reserva de grasa. Luego de amamantar a sus crías los elefantes van a
alimentarse al mar durante dos meses.
Se sabe que bucean a profundidades medias de 400 metros y han alcanzado
hasta 1.500 metros en busca de alimento. Los elefantes permanecen el 90 por
ciento de su etapa marina bajo el agua. Después de diciembre, y durante
cinco meses, vuelven a la costa a mudar su piel.
LOBO MARINO DE UN PELO
El lobo marino de un pelo (Otaria flevescens) es una especie que se
distribuye en las costas atlánticas y pacíficas, desde el sur de Brasil
hasta Perú, y es comúnmente visto durante todo el año en la península
Valdés.

Es un pinípedo que pertenece a la familia de los otáridos; estos se
desplazan en tierra utilizando sus aletas anteriores y posteriores.
Los machos de color pardo oscuro se diferencian de las hembras por su
melena, y alcanzan los 2,3 metros; llegan a pesar 350 kilos. Las hembras
solo miden 1,8 metros y pesan alrededor de 100 kilogramos.
Las crías, que nacen en los últimos días de diciembre hasta fines de enero,
son de color negro. Emiten balidos similares al de los corderos y pesan
cerca de 13 kilos. Luego de un año de lactancia apenas duplican su peso.
Los lobos tienen una corta migración entre apostaderos dentro del Golfo
Nuevo y la península Valdés. En la época reproductiva los machos se
trasladan a Punta Pirámides, junto a Puerto Pirámides y a Punta Norte. Fuera
de la época de reproducción, entre abril y noviembre, se observan animales
en otros apostaderos.
Uno de los más importantes es la lobería de Punta Loma (reserva provincial),
ubicada a 17 kilómetros de Puerto Madryn. En este apostadero se encuentran
durante todo el año los animales subadultos no reproductores, y a partir de
abril los animales que migran desde Puerto Pirámides.
AVIFAUNA MARINA
La península Valdés es uno de los principales sitios de la costa patagónica
en relación con la diversidad y abundancia de la avifauna marina.
En la Isla de los Pájaros, de una superficie de 2,2 hectáreas, se encuentra
una diversidad de aves muy importante.
Según recientes investigaciones, en la misma se identificaron seis especies
marinas y costeras coloniales nidificantes: pingüino de Magallanes (Spheniscus
magellanicus), cormorán cuello negro (Phalacrocorax magellanicus), biguá (Phalacrocorax
olivaceus), gaviota cocinera (Larus dominicanus), garza blanca (Casmerodius
albus) y garza bruja (Nycticorax nycticorax).
EL GUANACO
El guanaco (Lama guanicoe) es el camélido silvestre sudamericano de mayor
tamaño y más amplia distribución. Ocupa uno de los ambientes más rigurosos
que se encuentran en el planeta: desde las cálidas y venteadas tierras altas
del sur del Perú, hasta la fría y semiárida estepa de la Patagonia
argentina.
Antes del contacto con los europeos, unos 8 mil años atrás, este animal fue
recurso para la subsistencia de las culturas indígenas que se desplazaban en
gran número.
La figura del guanaco ocupa un lugar de preponderancia como motivo en el
arte rupestre.
En la actualidad, la especie no se encuentra amenazada de extinción en el
ámbito continental. Sin embargo, la caza, la alteración y cambios del
hábitat han marcado una declinación y discontinuidad en la población.
Este hecho ha motivado la puesta en marcha de programas de conservación
integrados.
Un guanaco adulto llega a medir 1,75 metros y pesa entre 80 y 120 kilos.
Presenta almohadillas plantales, que no destruyen la cobertura vegetal por
efecto del pisoteo. Sus labios son muy móviles y sensibles, permitiéndole
seleccionar vegetación lignificada y espinosa.
La época de apareamiento es entre noviembre y febrero, luego del nacimiento
de las crías. Los chulengos al nacer pesan entre 8 y 15 kilos. El guanaco es
un animal diurno con un comportamiento social muy particular.
Existen grupos familiares que varían de 2 a 30 miembros. Por su pelaje
marrón rojizo claro y áreas más claras alrededor de los labios y el interior
de los miembros, es una de las especies de más fácil avistaje en las
reservas de fauna, particularmente Valdés y Tombo.
Se calcula que existen unos 600 mil guanacos en América del Sur. El 94% en
Argentina, 5% en Chile y el 1% restante en Perú y Bolivia. Las densidades
más altas se ubican actualmente en el extremo austral de la Patagonia.
Recientes investigaciones indican que aproximadamente 12.400 guanacos
habitan el noreste del Chubut, con una densidad promedio de un guanaco por
kilómetro cuadrado. En la península Valdés se calcula que habitan 2.200
animales en 4.000 kilómetros cuadrados.
EL CHOIQUE
El choique (Pterocnemia pennata) es una gran ave que casi siempre se ve en
los viajes por los caminos de la península Valdés. Es una de las dos
"avestruces americanas" que, a diferencia de su pariente africano, tiene
tres dedos en lugar de dos.
El choique es inconfundible. Buen corredor de las estepas patagónicas,
alcanza a medir 1,10 metros y es más pequeño que el ñandú (de la pampa
húmeda), con patas y cuellos largos, cabeza chica, y alas y cola sin plumas
rígidas.
Tiene cabeza, cuello y dorso gris pardusco. A diferencia del ñandú, tiene el
torso superior emplumado. Se le puede ver en grupos. Es polígamo y el macho
es quien incuba y cuida con esmero los enormes huevos.
El nido lo preparan en el suelo y colocan muchos huevos color crema que
luego darán a luz a los "charitos", que siguen a su padre durante casi todo
el verano. En invierno es cuando forman grupos mixtos de machos, hembras y
juveniles.
EL ZORRO GRIS
El zorro gris (Pseudalopex griseus) es un cánido sudamericano que se
distribuye en las estepas herbáceas y arbustivas de la Patagonia extrandina.
Tiene caninos largos y prominentes, y los premolares y molares forman una
superficie filosa llamada "cuchilla carnicera", que le sirve para cortar sus
presas.
Aunque son carnívoros, su dieta es amplia, y los frutos e insectos son
comida importante, especialmente en las estaciones del año cuando no abundan
los roedores y no pueden atrapar aves.
No pesan más de 4 kilos. Miden en total unos 90 centímetros de largo. Tiene
una conspicua cola de color pardo en su parte ventral, negra casi en su
totalidad. El hocico es afinado y sus orejas son triangulares y grandes.
Su época de reproducción comienza en agosto. Es fácil ver a la hembra y al
macho juntos solo entre setiembre y octubre. Luego de 58 días de gestación,
en los primeros días de noviembre, comienzan a nacer de 3 a 5 cachorros, que
siguen a su madre durante todo el verano hasta los primeros meses de otoño.
En la península Valdés el zorro gris es un animal fácil de ver cerca de los
lugares donde viven los guardafaunas. Se acercan a ellos por sentirse
protegidos, y seguramente para recibir raciones extras de alimento.
OTRAS ESPECIES
Otras especies que pueblan Puerto Madryn y la península Valdés son la mara
patagónica, el piche patagónico, el carancho, el cauquén común, la martineta
copetona, y el cormorán de cuello negro, la gaviota cocinera, la garza
blanca, el ostrero común, el chorlo, el chorlito, el tero.
INFORMACION DE ESTACIONALIDAD DE FAUNA
Las temporadas de avistaje son las siguientes:
Aves en general: todo el año.
Ballenas: de mayo a diciembre.
Elefantes marinos: todo el año.
Lobos marinos: todo el año.
Pingüinos: de octubre a marzo.
Toninas overas: de abril a diciembre.
Delfines oscuros: de diciembre a marzo.
Orcas: de enero a abril y de octubre a diciembre.
Dentro de la fauna terrestre se puede observar durante todo el año:
martinetas, choiques, guanacos, liebre mara y zorro gris.
FAUNA EN SAN MARTIN DE LOS
ANDES
Con respecto a la fauna, se ha detectado la presencia de unas 165 especies
de vertebrados nativos; de estas, 102 corresponden al grupo de las aves, 11
a los reptiles, 9 a los anfibios, 33 a los mamíferos, y 10 a los peces.
De las especies presentes en el Parque Nacional Lanín se determinaron las
siguientes de "valor especial":
PECES
Entre los peces predominan los salmónidos exóticos sembrados en el pasado
con fines deportivos, que han desplazado a peces autóctonos tales como la
trucha criolla, el pejerrey patagónico y el puyén.
Peces Autóctonos
Pejerrey patagónico
Perca o trucha criolla
Peces exóticos
Trucha arcoíris o plateada
Trucha fontinalis o de arroyo
Trucha marrón
MAMIFEROS
En los sectores más tupidos del bosque se encuentra el pudú, un pequeño
ciervo de cornamenta reducida, con su cuerpo bien adaptado para desplazarse
en este ambiente. Junto al huillín, una nutria exclusiva de Argentina y
Chile, son dos de los mamíferos en peligro de extinción que protege este
Parque Nacional.
Mamíferos autóctonos
Es de destacar la existencia de poblaciones de pudú, puma, zorro colorado y
zorro gris chico, monito de monte y varias especies de roedores. De estas
últimas destacan el tuco-tuco (Ctenomys maulinus), abundante en Chile pero
que en Argentina solo se ha hallado en el Parque Nacional Lanín; similar
situación se da con el degu (Octodon bridgesi), cuyos únicos especímenes
hallados en Argentina corresponden a la zona de Curruhué.
El huillín, una especie en peligro de extinción, ha desaparecido
prácticamente del área.
El caso del huemul, también clasificado en peligro de extinción, parece ser
bastante crítico ya que no existen registros relativamente recientes. No
obstante, aún no se ha complementado el relevamiento de todas las zonas
potencionalmente aptas para el Huemul.
No se conoce con exactitud la situación del gato huiña (Felis gigna),
especie endémica de los bosques subantárticos que ha sido clasificada como
vulnerable en el país.
GATO HUIÑA (Felis gigna)
Tiene un pelaje largo, tupido y algo lanoso, sus numerosas manchas se
encuentran agrupadas en forma compacta sobre un fondo bayo rojizo, pálido,
pueden presentarse ejemplares muy oscuros o negros. Es mas pequeño que un
gato doméstico, y solo vive en una limitada porción del bosque patagónico.
PUDU (Pudu pudu)
Estuvo incluida en el Libro Rojo de las Especies Amenazadas, pero
actualmente se lo excluyó. Cuenta con poblaciones protegidas en el parque
del Sur. Es el representante más pequeño de todos los ciervos. Su altura
oscila entre los 40 y 50 cm, y mide unos 90 cm de ancho. Presenta un color
rojizo, y los machos se diferencian de las hembras por sus astas diminutas
sin ramificar, las que se renuevan anualmente en el invierno.
El hábitat natural de esta especie es la espesura del bosque andino,
especialmente la selva valdiviana.
PUMA (Felis concolor)
Esta especie de felino, ampliamente distribuido en toda Argentina, comprende
siete subespecies. Es de color gris o tostado, de cabeza pequeña, cuerpo
largo o flexible, la cola es larga y las orejas redondeadas. El macho adulto
puede alcanzar 1,5 m de longitud y pesar unos 35 kg. Se encuentra en una
amplia variedad de hábitat desde selvas hasta áreas abiertas. Sus hábitos
son principalmente nocturnos. Es netamente carnívoro, consumiendo una gran
variedad de presas.
GUANACO (Lama guanicoe)
Este bello camélido está ampliamente distribuido en América del Sur.
Entre los hábitat en donde se encuentra se incluyen matorrales espinos,
estepas, desiertos, zonas costeras, montañas y serranías. Es el mamífero más
alto de la fauna terrestre argentina. El pelaje es largo, grueso, de
coloración ocre, amarillenta o canela. Ojos grandes y pestañas largas. Sus
labios son móviles y leporinos, sus orejas largas y en punta. Puede medir
1,85 m de largo, con una altura de 1,10 m a la cruz. Consume gran variedad
de especies vegetales.
Argentina alberga el 96% de todos los guanacos existentes en el mundo
(500.000).
HUEMUL (Hippocamelus bisulcus)
Es un ciervo robusto, que alcanza una altura de caso 1 m en la cruz y posee
patas relativamente cortas, lo cual le da un aspecto más retacón que el de
otros ciervos. Los machos tienen cornamenta bifurcada. Posee pelaje grueso y
denso con coloración café, que se aclara en el invierno, pasando a un color
gris amarillento. Orejas y cola de más de 20 cm de largo. Habita en terrenos
escarposos y boscosos, y a mayor altitud en verano.
Es un animal claramente territorial, herbívoro y solitario. Solo en raras
ocasiones forman grupos familiares.
MONITO DE MONTE (Dromiciops australis)
Por cierto, no hay monos en estos bosques australes. Y el monito de monte es
en realidad un marsupial, pariente de las comadrejas, los canguros y los
osos koalas. El nacimiento de sus crías se realiza en un estado precoz,
completándose el desarrollo fuera del vientre materno, en una bolsa o
marsupio. Se trata de una pequeña comadreja de unos 10 a 12 cm de cuerpo más
otro tanto de cola.
Su pelaje es denso y suave, cabeza con hocico puntiagudo y filosa dentadura.
Vive en los bosques húmedos; durante el invierno vive en los huecos de
árboles viejos. Pertenece a la familia de los Microbioteridos (es el único
representante de esta que aún vive).
Mamíferos exóticos
Cabe mencionar por su amplia distribución a la liebre europea, el jabalí y
el ciervo colorado. Más recientemente ha ingresado el conejo europeo y el
visón norteamericano, que están en plena expansión de distribución.
Con respecto a la avifauna autóctona, existe una amplia representación de
las especies andino patagónicas. Entre las especies propias de ambientes
acuáticos, cabe destacar la presencia del pato de los torrentes (Merganetta
armata), considerada como "rara" a nivel nacional. También resultan
importantes las poblaciones del carpintero patagónico (Campephilus
magellanicus), paloma araucana (Columba araucana), churrín grande (Eugralla
paradoxa) y cóndor (Vultur gryphus); entre otros.
Entre los reptiles, están presentes varias especies de lagartijas que son
comunes en la región, como por ejemplo la de cabeza verde (Liolaemus
chilensis) y la de vientre anaranjado (Liolaemus pictus), que se distribuyen
en casi toda el área protegida. Asimismo, en la zona norte del Parque
Nacional se encuentra la lagartija iridiscente (Liolaemus tenuis), presente
en Chile y en la zona cordillerana del centro-oeste de Neuquén.
Con respecto a la ictiofauna nativa se encuentra las truchas criollas o
percas, el pejerrey patagónico, el puyen y el bagre aterciopelado. Con
anterioridad a la creación del Parque Nacional, los principales cuerpos de
agua han sido sembrados con especies exóticas de valor deportivo como la
trucha arcoíris, trucha marrón y trucha de arroyo. En todas las cuencas
acuáticas hay macroinvertebrados como las pancoras y el langostino. Estas
especies tienen un importante papel trófico en estos ecosistemas.
CIERVO COLORADO (Cervus elaphus)
Es una especie exótica de origen europeo, posee olfato y oído muy fino, por
lo que su caza se torna difícil. Por este motivo es una de las preferidas de
los cazadores, quienes consideran a la cornamenta del macho un valioso
trofeo. Habita preferentemente las zonas boscosas de alta montaña.
Su pelaje es rojizo, con una cornamenta muy ramificada, que pierde todos los
años y le vuelve a crecer; durante la época de celo la parte del cogote
tiene un aspecto más peludo e inflamado en los machos, que disponen para su
apareamiento de más de una hembra.
JABALI (Sus scrofa)
Es un tipo salvaje de cerdo, natural de Eurasia y que fuera introducido en
nuestro país. Su pelaje es negro grisáceo y el rostro alargado. Los machos
poseen colmillos curvados sobresalientes. Se agrupa en piaras, pudiendo ser
encontrado tanto en bajías como en zonas boscosas. Debido a su gran aptitud
para la sobrevivencia, su alta tasa reproductiva y su alimentación omnívora
es difícil controlar su tamaño poblacional.
AVES
La fauna del bosque tiene dos aves características: el chucao y el huet-huet.
Se trata de pájaros caminadores, frecuentes en los enmarañados matorrales de
caña colihue, donde resulta más fácil percibir su canto que poder
avistarlos.
Entre las rapaces comunes del área destacan el halcón peregrino, el águila
mora y el aguilucho común.
De su avifauna acuática, el componente más pintoresco es el pato de los
torrentes. Nadando contra Ia corriente en arroyos caudalosos, busca larvas
de insectos, a las que captura buceando con gran destreza y dando vuelta las
piedras con su pico.
Otros patos presentes en estos ambientes son el pato zambullidor grande y el
pato de anteojos. En los lagos se puede reconocer aves como el huala, un
macá de melancó1ica voz, los patos crestón y vapor volador, y la gallareta
ligas rojas, entre otras.
AGUILA MORA (Geranoaetus melanoleucus)
Es una especie de ave rapaz, la de mayor tamaño de la región; con machos que
alcanzan los 70 cm de longitud, y hembras de 90 cm.
Se la puede encontrar hasta los 3000 m de altura. Incursiona en una amplia
diversidad de ambientes, tales como praderas arboladas, serranías y orillas
de monte. Presenta alas anchas y largas y cola corta.
La cabeza y el dorso son gris plomizo, y la zona ventral blanca cremosa. El
adulto presenta una notable mancha gris en el pecho. Planea mucho, a veces
en círculo, y suele posarse a menudo en postes y alambrados. Se alimenta de
mamíferos, reptiles y aves.
BANDURRIA COMUN (Theristicus caudatus)
La bandurria es identificable por su dorso gris plomizo, cuello y cabeza de
color canela. Mide aproximadamente 60 cm. Su pico es curvo, largo y delgado,
amarillo en la punta y oscuro en la base. Su silueta en vuelo es triangular.
Este detalle, junto a su grito sonoro, resulta útil para reconocerla cuando
pasa volando.
Forma bandadas numerosas. Se reúne en un lugar determinado para procrear,
haciendo el nido año tras año en el mismo sitio. En invierno se retiran de
las zonas frías a otras más templadas.
CARPINTERO NEGRO GIGANTE (Campephilus magellanicus)
Es el carpintero más grande de Sudamérica; habita los bosques andinos.
El macho tiene cabeza y copete rojos, y el cuerpo negro; la hembra presenta
la cabeza y cresta negra con mancha malar roja. Puede alcanzar los 44 cm de
largo. Se alimenta de insectos y larvas que encuentra entre la corteza de
las plantas. Construye el nido en huecos de árboles.
Puede caminar en todas las direcciones, por la disposición de sus dedos y la
rígida cola que aplica a modo de cuña.
CARPINTERO PITIO (Colaptes pitius)
Este carpintero, bastante más chico que el anterior (29 cm), posee colores
modestos, con una corona gris y vientre barrado de blanco y negro. Suele ser
muy confiado, generalmente se lo encuentra en grupos, posado en ramas,
siendo una especie típica del bosque araucano.
CAUQUEN COMUN (Choloephaga picta)
En otoño migra hasta la provincia de Buenos Aires y La Pampa.
Nidifica en llanuras, mesetas o valles, disponiendo el nido en una pequeña
depresión del suelo entre pastos y arbustos, preferentemente cerca de algún
cuerpo de agua.
El macho tiene la cabeza, cuello y partes inferiores uniformemente blanca,
con barra transversales negras. El largo total es de 71 cm, mientras la
hembra alcanza los 65 cm.
Se alimentan de hierbas en general en campos de pastoreos destinados a la
ganadería. Consumen también cultivo, razón por la cual son consideradas
plagas.
Son animales que se reúnen en grandes grupos.
CONDOR ANDINO (Vultur gryphus)
Esta magnífica ave se extiende a lo largo de las montañas del sur de
Argentina.

Habita las partes altas de las montañas, bajando a nivel del mar en busca de
comida. Es el ave voladora más grande del mundo, llegando a medir 1,20 m de
longitud y 3 m de envergadura alar. El macho es más grande y tiene una gran
cresta en la cabeza. Son aves carroñeras, que localizan los animales muertos
a través de su vista. Una vez localizado el alimento, a menudo esperan horas
antes de aproximarse a él, por jerarquías de acuerdo con las edades.
GARZA BRUJA O ZORRO DE AGUA (Nycticorax nycticorax)
Los adultos tienen plumaje gris-ceniciento por encima y blanco por debajo,
con corona, manto dorsal y cubierta de las alas color negro. En la época de
celo, los machos lucen en la nuca plumas blancas largas y delgadas.
Se la suele ver, quieta y silenciosa, posada en alguna rama que cuelga sobre
la superficie del agua o a orillas de un río o laguna, esperando el paso de
algún pez o rana para cazarlo, arrojándose sobre él.
Es solitaria, y cuando pasa volando por la noche emite un graznido parecido
al grito de un zorro.
MARTIN PESCADOR GRANDE (Ceryle torquata)
Mide 43 cm y luce un plumaje vistoso: dorso celeste grisáceo; plumas
revueltas a modo de copete, collar blanco, pecho castaño anaranjado, cola
rayada de blanco. Tiene el pico filoso en la punta, que mide 13 cm, y cola
larga. Podemos verlo sigiloso posado en una rama, para zambullirse y atrapar
algún pez que pase debajo. Además de peces, come batracios e insectos
acuáticos.
Es muy buen buceador. Emite un fuerte grito parecido al ruido de la matraca.
ÑANDU PETISO O CHOIQUE (Pterocnemia pennata)
Suele vivir en ambientes pequeños, de estepas y matorrales. Mide poco mas de
1 m de largo y 1,30 de alto. Plumaje gris ocre, pecho claro y vientre
blanco; típicas manchas blancas parecidas a lunares en las puntas de las
plumas y pico corto.
Para reconocer a esta especie hay una seña muy particular; a diferencia del
ñandú, las plumas del muslo bajan en V, por delante del tarso hasta debajo
de la rodilla. Se alimenta principalmente de frutos, semillas y gramíneas,
aunque también puede capturar pequeños insectos.
En el periodo de celo los machos también son territoriales y pelean entre
sí. Varias hembras depositan muchos huevos en una depresión, y los cubren
con pasto seco y remitas. El macho se encarga de la incubación.
BATRACIOS Y REPTILES
SAPITO VAQUERO (Rhinoderma darwinii)
Es quizá el anfibio de aspecto y hábitos más peculiares de esta zona. No
mide más de 3 cm. Su cabeza es triangular, terminando en un apéndice
epodérmico puntiagudo como una nariz. El color varía mucho de un individuo a
otro, desde verde a anaranjado. El sapito vaquero, después de la
fertilización, cuando los embriones realizan sus primeros movimientos, el
macho los toma en la boca y, sin tragarlos, los pasa a unos sacos bucales,
especialmente desarrollados; allí los renacuajos se desarrollan protegidos,
para emerger al cabo de unas tres semanas como sapitos perfectamente
formados; por eso se los denomina también como Sapo Partero.
LAGARTIJA DE CABEZA VERDE (Liolaemus chilensis)
La clase zoológica de los reptiles está representada por 11 especies de
lagartijas y una de culebra. A diferencia de la casi totalidad de los
anfibios, las especies de lagartijas ocupan en su gran mayoría ambientes más
áridos.
Con la cola llega a medir hasta 23 cm de largo; tiende a esconderse
rápidamente, y al ser capturada emite un chillido muy agudo, del cual deriva
su nombre chileno: Lagarto Llorón.
FAUNA EN TIERRA DEL
FUEGO
Zorro plateado:
De cola larga y abultada, mide más de un metro (incluyendo la cola) y pesa
entre 8 y 13 Kg. El alto valor comercial de su piel, sumado a su curiosidad,
han hecho del zorro una presa fácil por parte del hombre. Actualmente es
especie protegida
Conejo o Liebre:
Introducido en Tierra del Fuego probablemente con la llegada de los primeros
europeos, el conejo se ha expandido rápidamente. Ocupa sobre todo las áreas
abiertas, donde la disponibilidad de pastos cortos ha favorecido su
crecimiento demográfico. Vive en cuevas intercomunicadas y tiene hábitos
sociales, pues forma pequeños grupos en la estación de reproducción, que
coincide con la época de crecimiento de los pastos.
Rata Almizclera:
Introducida a Tierra del Fuego desde Canadá, este roedor se ha adaptado y
extendido en forma sorprendente. Su pelaje es corto, suave y denso, de color
pardo oscuro brillante, cola escamosa y densa. Es una especie propia de los
pantanos con vegetación acuática, pero también vive en las márgenes de los
lagos y los ríos y, en menor medida, en las costas marinas. Construyen sus
madrigueras excavando y agregando vegetación, que crece cerca del espejo o
curso de agua, en su interior. Se alimenta de vegetales, plantas acuáticas,
cortezas de árboles y arbustos que crezcan cerca del agua.
Castor:
Esta especie fue traída de Canadá en el año 1946, con el fin de
comercializar su piel. Estos mamíferos de vida semiacuática, conocidos por
su capacidad para construir madrigueras complejas y diques, tienen gran
tamaño: un adulto tiene un peso medio de 16 Kg.
Lobo Marino de un pelo:
Estos mamíferos marinos pertenecen a la familia de los otáridos y a
diferencia de sus parientes fócidos (los elefantes marinos) se desplazan
gracias a sus miembros anteriores. Los machos jóvenes son de color grisáceo.
Con los años se oscurece y su característica melena crece y se hace más
abundante.
Alcanzan los 300 Kg y pueden medir entre dos y tres metros. Las hembras son
de color gris o amarillo pálido, tono que se vuelve amarillento-parduzco en
los animales adultos. Su peso es de unos 160 Kg y miden de 1 a 1,5 metros.
Si bien en las épocas de apareamiento se reúnen en inmensas colonias,
durante el reposo sexual forman colonias de invierno, generalmente no muy
alejadas de su destino veraniego. Su etapa de reproducción comienza en
diciembre con la llegada a las playas de los grandes machos, llamados
"sultanes". Más tarde lo harán las hembras. Es este momento cuando comienzan
a formarse los harenes.
Avifauna
De las 198 especies de aves reconocidas en Tierra del Fuego, especies
agrupadas en 44 familias, se ha comprobado a 116 como Nidificantes
(residentes migratorias), 31 como Visitantes Regulares: (estivales,
invernales y anuales), 43 como Visitantes Irregulares: (ocasionales), 7
resultan de distribución temporal indeterminada para la región y 2 figuran
como extinguidas. De los dos primeros grupos Nidificantes y Visitantes
Regulares, se desprende el número de la avifauna representativa del lugar:
en total 147 especies.
Pingüino Barbijo:
Son aves marinas incapaces de volar. De cuerpo robusto, plumaje compacto e
impermeable, alas transformadas en rígidas aletas, y patas palmeadas
ubicadas bien atrás. Negro azulado en el dorso y vientre blanco. Cara blanca
y línea negra que cruza transversalmente la garganta, como un barbijo. Pico
negro y patas rosadas. Van a tierra por tiempo prolongado, sólo en
reproducción y muda. Nidifican en colonias y ponen 1 ó 2 huevos.
Petrel Plateado:
Cuando está sobre la costa se le puede confundir con la Gaviota Cocinera por
el perfil y la forma de volar. En mar abierto, su planeo en semicírculos y
plumaje pálido lo diferencian de todos los petreles. Gris perlado en el
vientre. Pico rosado con punta negra y tubo nasal azulado. En invierno,
grupos numerosos suelen entrar por el Canal de Beagle hasta la bahía de
Ushuaia.
Cormorán Imperial:
En verano y otoño suele presentar un manchón blanco sobre la espalda, que
contrasta con su dorso negro azulado. La garganta, las mejillas y el resto
ventral son blancos. Su pico marrón lleva una carúncula amarilla sobre la
base; cara desnuda parda y azul alrededor del ojo. Tiene las patas rosadas.
Construye el nido con algas, barro y excremento en forma de cono truncado.
Cauquen Cabeza Gris:
Estos gansos sudamericanos, tanto el macho como la hembra, tienen similar
aspecto. La cabeza y el cuello son de un gris plomizo. El pecho y la
espalda, castaño-rojizo. Resto del dorso gris-parduzco; cola negra y vientre
blanco. Pico negro y patas anaranjadas. Se alimentan de pastos y algas.
Pato Vapor Común:
Corpulento e incapaz de volar, suele avanzar velozmente sobre el agua,
pataleando, "como un vapor", y manteniendo el equilibrio con aletazos.
Buceadores por excelencia, se alimentan de crustáceos y moluscos. Son de
color gris acerado, con zona ventral blanca. Pico naranja con punta negra y
patas amarillas. Sexos levemente diferentes. El macho tiene la cabeza pálida
y una línea post-ocular blanca. La hembra es de cabeza y cuello oscuro, con
mejilla bronceada. Sus alas cortas no llegan a la cola.
Aguilucho Cola Rojiza:
Pardo-negruzco en el dorso y de color ocre manchado y barreado de pardo en
el vientre. Tiene una cola ancha y rojiza, con nueve bandas negras, angostas
y rematada en una punta blanca. Es un cazador nato de pequeños roedores y
conejos.
Halcón Peregrino:
Vuela muy rápido, en línea recta. Rara vez "halconea" y es un cazador
exclusivo de aves. Dorsalmente es gris oscuro; ventralmente ocre-blancuzco,
con barras y motas negras. Tiene corona y bigote negro, que contrasta con la
garganta blanca. La cola es negruzca, con débil barreado pálido.
Gaviota Cocinera:

Es blanca y de espalda negra.
Alas negras en el dorso, con borde posterior blanco, e internamente blancas
con puntas negras que se prologan en banda gris hacia las axilas. El pico es
amarillo con un punto rojo en la mandíbula inferior. La patas también son
amarillas.
Lechuzón de Campo:
De hábitos bastantes diurnos, suele verse solitario, a la caza con su típico
vuelo "flameado", a baja altura y aleteando suavemente. El dorso es
altamente pardo, manchado de negro y ocre. El vientre es ocráceo, jaspeado
de marrón. Tiene pequeños ojos amarillos, con orbiculares y pico negro, que
contrastan en la cara blancuzca.
Fuente:
www.enjoy-patagonia.org
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