Se invitó a equipos de científicos (arqueólogos y biólogos de ballenas y pingüinos de CONICET y CEMPAT de Puerto Madryn) que trabajan en el parque para dar charlas a los estudiantes, enriqueciendo y diversificando la oferta educativa del proyecto.
Gracias al contacto con investigadores, la escuela fue seleccionada entre 15 a nivel mundial para participar en un concurso internacional, obteniendo la posibilidad de un contacto directo vía streaming con un barco de investigación oceanográfica.
Esto resultó en la donación de tablets, computadoras y equipos de audio para la escuela, siendo un gran orgullo para la comunidad.
El proyecto culminó con la participación de la escuela en muestras y visitas al Instituto de Formación Docente, donde se busca formar a futuros multiplicadores del mensaje ambiental. Finalmente, se organizó una visita a San Antonio para que toda la escuela, junto con docentes y padres, pudiera observar ballenas.
El proyecto logró vincular a investigadores nacionales, el grupo educativo local, ONGs internacionales y el Instituto de Formación Docente.