La noche del lunes marcó un cambio de ritmo en Puerto Deseado. Seis buques tangoneros amarraron con bodegas repletas de langostino, abriendo la temporada con un movimiento que se replicó en Rawson y Puerto Madryn.
La reactivación responde a la apertura en la Zona de Veda Permanente para Juveniles de Merluza. Hoy, la mayoría de la flota se concentra en la Subárea 8, donde los lances alcanzan hasta 12 toneladas y las capturas diarias rondan las 50 por barco.
En paralelo, las subáreas 4 y 5, aún en prospección, muestran rendimientos similares a los del año pasado, con tallas grandes y bajo porcentaje de merluza. Este escenario alimenta el optimismo del sector, que ve margen para compensar el tiempo perdido.
De apenas 12 barcos en el inicio, la flota escaló a 82 tangoneros en actividad, distribuidos entre las subáreas 8, 12 y 14. El puerto de Deseado recibió, entre otros, a los buques ARGENOVA 23, EMPESUR 7 y ARGENOVA 1, con descargas de hasta 93 toneladas.
En Rawson, Camarones y Madryn, los muelles recuperaron su ritmo habitual. Los fresqueros y congeladores vuelven a descargar sin pausa, reactivando plantas y cadenas logísticas que permanecían a media máquina.
El conflicto gremial que frenó el inicio de la zafra dejó un saldo estimado de 50 mil toneladas sin pescar. La extensión de la temporada hasta octubre y la duplicación de topes de captura buscan revertir esa pérdida, con impacto positivo para toda la cadena productiva.
La medida fue avalada por el Consejo Federal Pesquero y el INIDEP, que consideró que no habrá impacto biológico negativo significativo por el aumento en los límites de captura.
A una semana de la reapertura, la temporada ya muestra un pulso fuerte. La marea roja volvió a teñir de actividad los puertos patagónicos, y el sector espera que la recuperación siga viento en popa.
Fuente: #La17