

El crédito permitirá financiar cerca del 70% de la construcción del San Matías Pipeline, una obra que demandará una inversión estimada en US$ 1.300 millones. El gasoducto tendrá 472 kilómetros de extensión, 36 pulgadas de diámetro y capacidad para transportar hasta 27 millones de metros cúbicos de gas por día.
La infraestructura conectará la producción de Vaca Muerta con la costa rionegrina, donde el gas será procesado por los buques licuefactores que integran el proyecto de Southern Energy para su posterior exportación como Gas Natural Licuado (GNL).
El Gobernador Alberto Weretilneck destacó que la obtención del financiamiento internacional demuestra la solidez del proyecto y el avance de la nueva etapa energética que atraviesa la provincia.
“Es una señal concreta de confianza en un proyecto que ya está en marcha y que va a transformar el perfil energético y productivo de nuestra provincia”, afirmó.
El anuncio se conoce pocos días después de la llegada a San Antonio Este de los primeros miles de caños destinados a la construcción del gasoducto. De esta manera, el proyecto suma dos hitos concretos en pocas semanas: el inicio de la llegada de materiales y el aseguramiento de gran parte de los recursos necesarios para ejecutar la obra.
El San Matías Pipeline será el primer gasoducto del país dedicado específicamente a abastecer un proyecto de exportación de GNL y constituye una pieza estratégica para conectar la producción de gas de Vaca Muerta con el mercado internacional a través de Río Negro.
Southern Energy está liderada por Pan American Energy y también está integrada por YPF, Pampa Energía, Harbour Energy y Golar LNG. El desarrollo integral proyecta inversiones superiores a los US$ 15.000 millones durante los próximos 20 años.
El avance del proyecto se inscribe en el rumbo que Río Negro viene construyendo para consolidarse como protagonista de la nueva matriz energética argentina, generando condiciones para atraer inversiones de largo plazo y convertirlas en empleo, infraestructura y oportunidades para las comunidades.
“Nuestra provincia tomó decisiones, generó condiciones y dio reglas claras para que estas inversiones lleguen. Y fijamos una prioridad: que este crecimiento se traduzca en trabajo para los rionegrinos, oportunidades para nuestras empresas y desarrollo para nuestras comunidades”, sostuvo Weretilneck.
La Provincia trabaja además para que la actividad vinculada al GNL fortalezca la participación de proveedores locales y genere nuevas oportunidades de formación y empleo para trabajadores rionegrinos.


