




Estados Unidos y Argentina lanzaron este miércoles el Corredor Andes-Atlántico, una iniciativa conjunta para modernizar la infraestructura que conecta el noroeste argentino, rico en minerales críticos, y la cuenca energética de Vaca Muerta con los puertos del Atlántico y los mercados occidentales, con infraestructura ferroviaria, de oleoductos y gasoductos, portuaria, eléctrica y digital.
El proyecto busca movilizar unos 7.000 millones de dólares en inversiones y se estima que ampliará las oportunidades para las empresas estadounidenses, mientras que fortalecerá las cadenas de suministro de minerales críticos y energía, incluidos litio, cobre, petróleo y gas, señalaron los funcionarios en el lanzamiento.
Según explicaron los funcionarios, el Corredor conectará las regiones argentinas ricas en recursos con puertos interiores de la Hidrovía y con puertos del Atlántico, para satisfacer la demanda de los sectores energético y minero de Argentina y reduciendo al mismo tiempo los cuellos de botella en transporte y energía.
Destacaron que las reformas económicas del presidente Milei, en especial el régimen del RIGI, reforzaron las oportunidades de inversión.
EXIM y Argentina firmaron el marco “U.S.-Argentina Build the Future”, que ampliará la cooperación económica y proporcionará financiamiento de hasta US$7.000 millones para 2027 para proyectos que impulsen el desarrollo de infraestructura y la capacidad productiva, precisamente las inversiones que harán avanzar el Corredor.
La punta de lanza de esta iniciativa es Argentina LNG, un proyecto integrado de gas natural licuado de US$ 51.000 millones en Vaca Muerta, liderado por YPF, en asociación con la compañía energética italiana ENI.
El Exim Bank destinaría unos 6.000 millones de dólares para este proyecto. Además, la firma estadounidense Pumpco, subsidiaria de MasTec Inc., en asociación con Bonatti y Contreras Hnos., recibió un contrato de Ingeniería, Adquisición y Construcción por más de US$1.000 millones, sujeto a la decisión final de inversión, para el sistema de gasoductos de exportación del proyecto.
También hay proyectos para modernizar la infraestructura de transmisión de alta tensión en el AMBA estimada en US$800 millones, respaldada por una garantía de préstamo del Banco Interamericano de Desarrollo (BID). El proyecto abastecerá a Buenos Aires, que representa casi el 60% de la demanda eléctrica nacional.
Y se suman proyectos de modernización de la Hidrovía, los ferrocarriles de carga Belgrano, San Martín y Urquiza, y proyectos ferroviarios de carga adicionales, incluidas conexiones desde Vaca Muerta hasta Bahía Blanca, los puertos del área metropolitana de Buenos Aires y otros puertos estratégicos de la Hidrovía.
Se suman proyectos de infraestructura digital, que buscan ampliar la conectividad a lo largo del Corredor, con modernización de la fibra óptica de ARSAT (con financiamiento del BID); expansión de telecomunicaciones e instalación de cables submarinos, redes de fibra, conectividad inalámbrica y satelital, centro de inteligencia artificial.


